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| Gustave Doré - Enigma |
Hola
artemaníacos!
Para dar
comienzo a este, nuestro ilustrado blog, os presento un trabajo sobre Gustave
Doré, un ilustre dibujante y grabador francés.
Concretamente,
nos centraremos en una de sus obras más famosas, (por no decir que la que más) “DON
QUIJOTE DE LA MANCHA”, de Miguel de Cervantes, pero eso será en la siguiente
entrada, de momento, y para no perder las formas, os presento a:
GUSTAVE DORÉ
Gustavo Doré (1833-1888) es el más famoso de los
dibujantes y grabadores que han ilustrado al Caballero de la Triste Figura. De
origen francés e inspiración romántica, también creó grabados para acompañar La
Divina Comedia y obras de autores como Rabelais y Balzac.
Biografía
Publicó su primera ilustración a los 15 años, realizó
un libro con ilustraciones de París, se le encargaron trabajos sobre François
Rabelais, Honoré de Balzac y Dante Alighieri. A muy temprana edad cobraba más
que Honoré Daumier.
En 1853 le pidieron ilustrar trabajos de Lord Byron.
Al termino de estos le solicitaron trabajos para escritores de habla inglesa,
incluida una nueva versión de la Biblia, así como la famosa obra de Edgar Allan
Poe, El cuervo.
En 1862 viajó por España con el Barón Davillier. Al
año siguiente, ambos publicaron en conjunto una serie de crónicas sobre
Valencia, Galicia, etc que se incluyó en la colección "Le Tour du
Monde". Residió por unos meses en Barcelona.
La Biblia (ilustrada en 1865) fue un gran éxito para
el artista, de manera que en 1867 tuvo que hacer una gran exposición de sus
obras en Londres. Esta celebración le permitió fundar la Doré Gallery en New
Bond Street.
En 1869, Blanchard Jerrold, hijo de Douglas William
Jerrold, sugirió que trabajaran juntos para producir un retrato de Londres. A
Jerrold se le ocurrió la idea de plasmar The Microcosm of London hecho por
Rudolph Ackermann, William Pyne y Thomas Rowlandson en 1808.
Doré firmó un contrato de cinco años con la editorial
Grant & Co. Eso implicaba que tenía que pasar al menos tres meses al año en
Londres. Cobró la suma de 10.000 libras esterlinas ($160000 usd
aproximadamente) por año. El libro London: A Pilgrimage, con 180 grabados fue
publicado en 1872. Aunque fue un éxito comercial, a algunos críticos no les
gustó la publicación. A muchos les disgustó que Doré mostrara en su obra la
pobreza existente en Londres. Fue acusado por el Art Journal de
"fantasioso más que de ilustrador". La Westminster Review denunció
que Doré hizo un boceto del pueblo, de la realidad que se vivía en ese momento.
"London: A Pilgrimage" fue un éxito
financiero, y a Doré le pidieron más encargos los editores ingleses. Su
siguiente trabajo fue el "Paradise Lost" (El paraíso perdido) para
John Milton, "The Idylls of the King" para Alfred Tennyson, "The
Works" de Thomas Hood, y "The Divine Comedy" (La Divina Comedia)
por Dante Alighieri. Comienzan a aparecer sus trabajos en el Illustrated London
News.
Obras
Doré continuó ilustrando libros hasta que se produjo
su fallecimiento en París en 1883. Fue un artista polifacético siendo muy
dificultosa una detallada recopilación de su obra, aunque Blanche Roosevelt
(1885, pp 241-243), realizó el siguiente listado: En otoño de 1857, ilustró el
"Nouveau Paris", edición de La Bédollière, "Histoire de ses 20
Arrondissements", un volumen con 150 dibujos, publicado por Barba.
También "Aline", "Journal d'un Jeune
Homme", escrito por Valéry Vernier, y publicado por Dentu.
El siguiente trabajo fue una traducción de Mayne Reid,
llamado "L'Habitation du Désert", con 60 dibujos.
Y la siguiente relación a lo largo de los años 1860
hasta 1877:
•La Fille du Grand Chieftain
•Flêche d'Or
•L'Ange des Frontières
•Les Vierges de la Forêt
•The Tempest sobre la obra de Shakespeare
•Les Figures du Temps
•Les Chansons d'Autrefois
•Le Roi des Montagnes
•Les Mythologies du Rhin
•L'Espagne, Mœurs et Paysages
•Les États Unis et la Mexique
•Histoire aussi intéressante qu'invraisemblable de
l'intrepide Capitaine Castagnette, neveu de l'Homme à la Tête de Bois.
•Aventures de Baron Münchausen
•Légende de Croquemitaine
•La Chasse au Lion et à la Panthère
•Don Quixote de la Mancha
•Les Contes de Perrault
•De Paris en Afrique
•L'Histoire d'un Minute
•Travailleurs de la Mer
•Cressy and Poictiers
•L'Épicurien
•Falmy Realm
•Le Chevalier Beautemps
•Atala
•Gautier's Capitaine Fracasse
•Histoire de la Guerre en Mexique
•Il Purgatorio ed il Paradiso
•Le Chemin des Écoliers
•La Sainte Bible
•Paradise Lost
•La France et la Russie
•Les Fables de Lafontaine
•Les Pays-bas et la Belgique
•Thomas Hood's Poems
•The Rime of the Ancient Mariner, una edición nueva de
Rabelais
•London
•Two Hundred Sketches - Humorous and Grotesque,
editado en Londres
•L'Espagne
•Histoire des Croisades
•The Idylls of the King
•Orlando Furioso de Ariosto
Técnica
La litografía es un procedimiento de impresión
descubierta en el año 1796, hoy casi en desuso salvo para la obtención y
duplicación de obras artísticas. Su creador fue Aloys Senefelder (6 de
noviembre de 1771 praga. - 26 de febrero de 1834 múnich.), de origen alemán.
Etimológicamente la palabra litografía viene de los términos griegos lithos
piedra y graphe dibujo.
La técnica litográfica se basa en el desvío recíproco
entre sustancias hidrofóbicas e hidrofílicas, esto quiere decir que el agua
rechaza o acepta las tintas grasas; las zonas que imprimen y las que no
imprimen se encuentran en el mismo nivel, por ello las matrices litográficas se
llaman también planograficas.
En las técnicas manuales la formación de la matriz
consiste en la adhesión de las tintas grasas y resinosas sobre el papel
litográfico. Con estas tintas se efectúa el dibujo que se trata de reproducir,
el cual queda fijado mediante una solución de ácido nítrico y goma arábiga. La
adhesión de la sustancia grasa produce un jabón calcáreo o metálico insoluble
que constituye la base de señales de impresión. Sobre las partes que no se
imprimen, una preparación especial determina la formación de sales hidrofilas,
con lo cual, sobre el plano de la matriz existen dos zonas contrapuestas
gráficamente, que permiten la impresión, previas las operaciones de entintado y
humidificación. De los fondos coloreados y conformados de acuerdo con las zonas
claras del original hasta el empleo de tintas planas superpuestas, se pasó por
las coloraciones por superposición.
Engelmann, hacia 1835, llamó cromolitografía a la
técnica de reproducción litográfica en colores. Se hacen tantos dibujos sobre
papel o placa como tintas se consideren necesarias para la reproducción. El
registro se obtiene realizando sobre el papel de cada color la correspondiente
cruz de registro.
Para este tipo de impresión se utiliza una piedra
caliza pulimentada sobre la que se dibuja la imagen a imprimir(de forma
invertida) con una materia grasa, bien sea mediante lápiz o pincel. Este proceso
se basa en la incompatibilidad de la grasa y el agua. Una vez la piedra
humedecida, la tinta de impresión solo queda retenida en las zonas dibujadas
previamente.
Para cada color debe usarse una piedra distinta y,
evidentemente, el papel tendrá que pasar por la prensa de imprimir tantas veces
como tintas se empleen. En los carteles impresos mediante el sistema
litográfico, tan frecuentes en la segunda mitad del siglo XIX y primeras
décadas del siglo XX, se utilizaban quince, veinte o más tintas. Entre ellos
son de destacar los que anunciaban las corridas de toros, los de las Semana
Santa, y los diseñados durante la Guerra Civil española.
En una imagen litográfica las letras no pueden ser
retiradas y reutilizadas en otro sitio: son únicas y precisan redibujarse, o
copiarse, para cada uso. El litógrafo podía reproducir una imagen
"única" dibujada, combinando texto e imagen en complicadas
disposiciones formales del color. El proceso cromolitográfico alcanzó su cima
durante el siglo XIX. La mejora en los métodos del fotograbado (el grabado de
una imagen fotográfica en una plancha metálica recubierta con una capa sensible
y "mordida" después con ácido, obteniéndose así una imagen impresora
en relieve) amenazó la supervivencia de la litografía, conduciendo a su
progresivo declive a partir de la década de 1890.
El inventor de este sistema de impresión fue el
tipógrafo alemán Alois Senefelder (1771-1834). Aunque este procedimiento fue
extensamente usado con fines comerciales, la mayor parte de los grandes pintores
de los siglos XIX y XX también lo emplearon ya que facilitaba obtener un cierto
número de copias de un mismo trabajo: Picasso, Toulouse-Lautrec, Joan Miró,
Piet Mondrian, Ramón Casas, Antoni Tàpies, Alphonse Mucha, Federico Castellón,
etc.
Y, sin más
dilación, os dejo con una pequeñísima parte de su obra:
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| Gustave Doré - Centinela del sendero Gustave Doré - Andrómeda |
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| Gustave Doré - Idilios del Rey Gustave Doré - Paraíso perdido |
BLANCA CHAPARRO SÁNCHEZ